MANIFIESTO

Raíces fuertes y duraderas

Desafortunadamente, en la actualidad estamos acostumbrados a oír expresiones como divorciointolerancia alimentariabancarrota, falta de tiempoindividualismo y un largo etcétera de términos que con solo oírlos nos generan un sentimiento negativo. Ahora bien, ¿cómo es posible que hayamos conseguido ver estas palabras como algo «normal» en nuestras vidas? ¿Acaso no son lo suficientemente serias e importantes como para pararnos a pensar el motivo por el cual nos resultan tan familiares?

Si viajamos atrás en el tiempo, nos daremos cuenta de que estos términos no eran frecuentes en el caudal léxico de nuestros ancestros. Pese a que entonces existían otro tipo de problemas, palabras como familiaunióncomida sana o esfuerzo tenían gran relevancia para ellos. Unas palabras que a nosotros, a fecha de hoy, nos suscitan sentimientos positivos, totalmente opuestos a los que nos producen las expresiones que con tanta insistencia bombardean nuestros tímpanos en la actualidad.

Si analizamos este antes y después, no tan distantes en el tiempo, ¿qué conclusiones podemos sacar? ¿Cómo es posible que expresiones que en el pasado eran tautologías actualmente pasen desapercibidas en nuestra sociedad? ¿Significa esto que hemos dado un paso hacia atrás? ¿Estamos evolucionando en el sentido equivocado?

Frente a este mar de dudas nace Slow Philosophy, una idea o estilo de vida cuyo objetivo consiste en aprovechar el conocimiento y la sabiduría de nuestros antepasados y complementarlo con los avances de que disponemos en la actualidad, de tal manera que consigamos garantizar una base de vida sólida y estable, tanto para nosotros como para las futuras generaciones.

«Un árbol que, con el paso del tiempo, irá creciendo seguro y fuerte, ya que dispone de una base bien asentada que le permitirá aguantar cualquier vendaval venidero.»