Seguro que en los últimos tiempos has visto en las noticias o has leído en los diarios estas tres palabras: la España vaciada.

Desde 1975 ha habido un aumento progresivo de la población, pero con un balance desigual a lo largo y ancho de nuestra geografía. Las zonas rurales han sufrido especialmente la revolución económica y muchas de ellas han quedado casi desiertas debido a los movimientos migratorios hacia las grandes ciudades.

Según el informe “Envejecimiento en los municipios españoles: situación y perspectivas” (Stratego, agosto de 1919), desde 2004, el 74% de los pueblos de nuestro país han perdido habitantes y casi un 40% de los ayuntamientos han perdido más de un 25% de población desde el año 2000. Aragón, Castilla y León, La Rioja y Castilla-La Mancha son las comunidades más golpeadas por este fenómeno.

Pero siempre hay esperanza, y en este caso, aún más.

El ritmo alto y estresante de vida de las superpobladas ciudades hace que cada vez más gente se replantee su existencia, valorando seriamente la posibilidad de “volver a las raíces” e iniciar una nueva vida en el pueblo de sus padres, abuelos o en cualquier otro.

Si perteneces a este grupo y no sabes por dónde empezar, en este post te ofrecemos una serie de alternativas viables y con potencial que pueden servirte como empujón definitivo a la piscina del cambio.

 

Rural no significa antiguo

No pienses que volver al campo es volver a 1950. Por suerte (al menos en este caso) no eres Marty McFly y no necesitarás el DeLorean, pero sí necesitarás un estudio detallado de las posibilidades que ofrece tu nuevo pueblo y de las variables que harán que tu proyecto sea viable: edad media de la población de los alrededores, potencial del lugar, conexiones por carretera con las grandes ciudades y recursos tecnológicos (las TIC son fundamentales, si quieres convertirte en un emprendedor rural, para potenciar tu negocio y llegar a cualquier parte del mundo).

 

Piensa en verde

La concienciación cada vez mayor sobre el medioambiente y la salud ha hecho que suban como la espuma “empleos verdes”, comprometidos con minimizar residuos y contaminación para aumentar la sostenibilidad y luchar así contra el cambio climático. Y uno de estos “negocios verdes” puede ser la solución a tu búsqueda: las energías renovables, la gestión de residuos o la bio-construcción encajan como un guante en el ámbito rural.

 

El ecoturismo, ¡qué gran invento!

Una casa rural es en numerosas ocasiones la mejor manera de aprovechar todo el potencial del entorno donde establezcas tu nueva vida. En línea con el punto anterior, es tendencia al alza el ecoturismo: ofrecer “experiencias verdes” 360º (alojamiento sostenible y rutas o actividades en la naturaleza) a aquellos urbanitas que los fines de semana salen huyendo de la boina gris y el mundanal ruido de su ciudad.

 

Alimentación rural, el origen del Slowfood

Una de las cosas que más valoran los peces de ciudad que huyen al campo los fines de semana es llenar el estómago con productos artesanos hechos con cariño o verduras ecológicas de la huerta cuidadas con mimo. Por eso, acercar estos productos a las ciudades para que sus habitantes puedan disfrutar de ellos siempre que quieran es otra alternativa de negocio muy a tener en cuenta. ¿Cómo? A través de una tienda online. Un recurso cómodo para el vendedor, que elimina de un plumazo intermediarios, y para el comprador, que recibe en su casa un producto de altísima calidad a golpe de “clic”.

 

Cuidar de los mayores

Quizá el principal motivo por el que se ha dado el fenómeno de la España vaciada es el envejecimiento cada vez mayor de las zonas rurales. Cubrir las necesidades básicas de los más mayores es una oportunidad laboral interesante para quienes piensan en hacer el cambio. Atención social a domicilio, aseo, estética, trámites administrativos, cátering o simplemente acompañamiento son algunas de las alternativas.

 

Deporte y aire puro, ¿qué más se puede pedir?

Otro de los nichos con potencial. Y no hablamos de montar un gimnasio entero. Ofrecer servicios de entrenador personal por los pueblos de alrededor, organizar grupos de crosfitt, de running o actividades deportivas puede ser una gran salida que requiere una inversión relativamente asumible. Ampliando el campo de visión, tenemos los deportes de aventura. El senderismo, rafting, escalada, parapente, etc, son actividades idóneas para entornos naturales.

Sea cual sea la iniciativa, tu idea o el embrión de ella, ponte en contacto con nosotros, cuéntanosla y te ayudaremos a hacerla realidad.